Ríndete a mis pies, date por vencido y ven. Ven y dime que he ganado este tira y afloja entre tú y yo. Ven y dime que soy increíblemente cabezota y que ha funcionado eso de obsesionarme contigo. Dame la razón por una vez en tu vida, y si no eres capaz, sonríeme, muérdete el labio diciendo con una mueca: NO TIENES REMEDIO, y vámonos lejos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario